Siempre es tan iluminador escuchar a otros, las sesiones gratuitas que realizo son clarificadoras para las mujeres profesionales que las toman y tremendamente reveladoras para mí. Cada mujer con la que converso, desde la escucha activa, me muestra pedacitos de su mundo, de lo que siente, de cómo vive y de ello estoy tremendamente agradecida.

Así fue, como ayer escuché “la inseguridad hace que me sienta encerrada en un frasquito” y fue tan clarificador, sentí que la metáfora es tan acertada, pues eso es lo que hace. 

Cuando no confiamos en nuestras capacidades no somos completamente libres, porque nos aprisionan nuestros miedos, pensamientos, nuestras inseguridades, es como si construyéramos un muro invisible alrededor de nosotros, que no nos permite desplegarnos completamente, que nos aísla, que no nos permite accionar desde todo nuestro potencial, limita nuestro accionar y es justamente allí donde nos conectamos con la confianza en nosotras mismas, accionando nos vamos segurizando, salimos de la constante autocrítica mental y vamos generando círculos virtuosos, entre más me permito actuar, más confío en mí y más actúo.

Cuando nos sentimos inseguras respecto a nuestro desempeño laboral, nos resguardamos en este frasco, sabiendo que muchas veces nos queda chico, es nuestra forma de sentirnos seguras y a la vez limitadas, desde este frasco con paredes de vidrios invisibles, es difícil pararme completamente derecha y erguida, postura que nos conecta con la sensación de seguridad y capacidad, es difícil adquirir nuevos desafíos, es difícil que mi voz y opinión se oiga… es imposible conectarme con la mejor versión de mí, pues no me permito desplegar al máximo mi potencial y habilidades, por miedo. Es imposible conectarme realmente con los otros, salir al mundo y poder disfrutar de él.

El primer paso es darme cuenta de que estoy en él, comprender que aunque sea de vidrio y transparente, es sólo una ilusión de conexión con el mundo, pues realmente limita ver nuevas posibilidades, limita nuestro actuar y comunicar, limita disfrutar y conectarnos con la alegría en nuestro trabajo… Limita que seas la mejor versión de ti misma profesionalmente.

Las siguientes preguntas te van a llevar a ser consciente de tu “frasco” y te ayudarán a salir de él.

1.- ¿Qué es lo que compone las paredes de tu frasco? 

Revisa cuáles son los miedos, angustias, pensamientos que te llevan a protegerte y resguardarte en él. Revisa de qué te estas protegiendo, cómo son tus diálogos contigo misma, pon atención a la crítica que te haces.

2.- ¿En que te limita estar al interior de tu frasco? ¿Qué es lo peor de estar en él?

 Esto quiere decir TODAS las oportunidades que pierdo al estar en este frasco, lo que dejas de hacer, de aportar, de aprender, los desafíos que dejas de lado, el dinero que dejas de ganar.

3.- ¿Cómo te sentirías al estar fuera de él? ¿Que sería distinto en las diferentes áreas de tu vida?

Sé detallista, imagina cada detalle de tu sentir, pensar, acciones, relaciones.

4.- ¿Cuál sería un pequeño gran paso para salir de él?

Establece pequeñas acciones que te vaya ayudando a salir de él, imagina una escalera, donde cada peldaño es una acción que te lleva a avanzar hacia otra acción, en este punto sólo debes establecer la acción del primer peldaño. Por favor, una acción realista, muchas veces la autoexigencia nos lleva a ponernos grandes metas, sin mirar los pequeños pasos, generando gran frustración en nosotras mismas.

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